
Tlacuache · Adulto
Cuatro Ojos
Llegó con una pata delantera amputada. A pesar de eso, se movía con una velocidad y agilidad que desafiaba cualquier expectativa.
Nos la trajeron ya adulta, con una patita amputada. Los tlacuaches cuatro ojos no viven muchos años, y ella ya era mayor cuando llegó. Pero nos regaló cuatro años más — cuatro años de carácter, de personalidad única, de recordarnos que la vida se aferra cuando encuentra un lugar seguro. Descansa en paz, pequeña.
Cuatro Ojos vivió en el Santuario hasta el final. Su historia forma parte de la nuestra para siempre.
Condiciones y necesidades especiales
Llegó con una pata delantera amputada. A pesar de eso, se movía con una velocidad y agilidad que desafiaba cualquier expectativa.
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